{"id":263,"date":"2025-07-22T13:55:18","date_gmt":"2025-07-22T13:55:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.bloj.net\/tow\/?p=263"},"modified":"2025-07-22T13:55:20","modified_gmt":"2025-07-22T13:55:20","slug":"montoro-secuaces-asesoramiento-sl","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.bloj.es\/tow\/montoro-secuaces-asesoramiento-sl\/","title":{"rendered":"Montoro &amp; Secuaces, asesoramiento SL."},"content":{"rendered":"\n<p>En Espa\u00f1a, muchas leyes ya no se escriben en el Congreso. Ni siquiera en los ministerios. Se redactan en despachos privados con suelo t\u00e9cnico, caf\u00e9 de m\u00e1quina superautom\u00e1tica y tarificaci\u00f3n por hora. Las grandes consultoras globales \u2014Deloitte, PwC, EY y KPMG, conocidas como las Big Four\u2014 hace tiempo que dejaron de ser solo auditoras: ahora tambi\u00e9n son arquitectas del marco legal. Dise\u00f1an normativas, redactan borradores de ley y marcan la agenda de reforma con una naturalidad que ya no escandaliza a nadie.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas empresas, participadas de los fondos m\u00e1s poderosos del mundo, han conquistado el espacio que antes ocupaban los t\u00e9cnicos del Estado. Porque saben m\u00e1s, cobran mucho mejor y, sobre todo, ofrecen algo irresistible: soluciones empaquetadas. No necesitan influir a escondidas; trabajan con el membrete del ministerio. Hacienda les pide propuestas fiscales, Trabajo les consulta cambios regulatorios, Econom\u00eda les encarga an\u00e1lisis de impacto. La misma firma que audita una empresa dise\u00f1a la legislaci\u00f3n que esa empresa tendr\u00e1 que cumplir. Todo legal. Todo impecable. Todo alarmante.<\/p>\n\n\n\n<p>En un caso reciente, el Ministerio de Hacienda contrat\u00f3 a PwC para asesorar en la reforma del sistema de m\u00f3dulos del IRPF. La misma firma asesora a grandes empresas del transporte y la distribuci\u00f3n, sectores directamente afectados por ese cambio. Otro: EY particip\u00f3 en el dise\u00f1o del marco regulatorio que permite a empresas de tecnolog\u00eda financiera operar en condiciones de excepci\u00f3n legal. Varias de esas fintech eran, a su vez, clientes suyos. Conflicto de intereses, s\u00ed. Consecuencias, ninguna.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el caso m\u00e1s grave \u2014y no solo simb\u00f3licamente\u2014 es el de Crist\u00f3bal Montoro. Exministro de Hacienda, fundador del despacho Equipo Econ\u00f3mico \u2014antes \u201cMontoro y Asociados\u201d\u2014, no solo aprovech\u00f3 su red de contactos e informaci\u00f3n institucional: su firma cobraba directamente de empresas que buscaban modificar normas fiscales en su beneficio. En varios casos, el despacho redactaba propuestas normativas que luego eran trasladadas \u2014por cauces informales pero eficaces\u2014 a los \u00f3rganos encargados de legislar. Es decir, se pagaba por obtener regulaci\u00f3n a medida. No estamos ante simple influencia: estamos ante una estructura que vend\u00eda legislaci\u00f3n favorable desde dentro del sistema.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero lo m\u00e1s relevante es c\u00f3mo funcionaba esa estructura. Equipo Econ\u00f3mico no era solo una oficina de asesor\u00eda fiscal. Era una plataforma poblada de exfuncionarios y altos cargos de Hacienda y Econom\u00eda: t\u00e9cnicos, inspectores y exdirectores generales con experiencia directa en el funcionamiento interno del Estado. Entre ellos, destacan Ricardo Mart\u00ednez Rico, exsecretario de Estado de Presupuestos; Francisco Piedras, exasesor de Hacienda; o Jos\u00e9 Mar\u00eda Romero de Tejada, vinculado al Instituto de Estudios Fiscales. Muchos ven\u00edan de la administraci\u00f3n, otros volver\u00edan despu\u00e9s. Algunos manten\u00edan contacto directo con cargos en activo. El resultado era un circuito cerrado: del Gobierno al despacho, y del despacho a la norma.<\/p>\n\n\n\n<p>No se trataba de \u201cinfluencia leg\u00edtima\u201d. Era una puerta giratoria industrializada. La firma ofrec\u00eda a sus clientes no solo conocimientos t\u00e9cnicos, sino acceso directo a quienes pod\u00edan ajustar la legislaci\u00f3n a medida. En la pr\u00e1ctica, el despacho actuaba como una agencia privada de ingenier\u00eda legal con terminales en el BOE. Y lo hac\u00eda mientras Montoro era ministro. No es que conociera el sistema: era el sistema.<\/p>\n\n\n\n<p>La normativa fiscal ya no se dise\u00f1a pensando en la redistribuci\u00f3n o la equidad, sino en las prioridades de los clientes de quien redacta el primer borrador. No es que las empresas presionen al Estado. Es que lo contratan.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta forma de operar no es una excepci\u00f3n espa\u00f1ola, pero aqu\u00ed se ha normalizado con una pasividad preocupante. El acceso a la legislaci\u00f3n ya no depende del inter\u00e9s p\u00fablico, sino del presupuesto. Las grandes firmas privadas act\u00faan como intermediarias estables entre el poder econ\u00f3mico y el legislativo. Redactan, filtran, negocian. Lo hacen sin necesidad de esconderse, porque lo hacen desde dentro. Con membrete, con contrato, con justificaci\u00f3n t\u00e9cnica. Y lo llaman Lobby porque llamarlo soborno les daba verg\u00fcenza.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras tanto, el ciudadano vota, pero no decide. La letra peque\u00f1a de las normas ya est\u00e1 escrita cuando el diputado pulsa el bot\u00f3n. Las grandes empresas no necesitan sobornar a nadie. Les basta con contratar a quien redacta la ley. Como en el caso Montoro, lo importante ya no es corromper el sistema, sino integrarse en \u00e9l. Con factura, con corbata, en un reservado del Ten con Ten y sin esc\u00e1ndalo.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos han vendido que esto es profesionalizaci\u00f3n. Que regular el lobby, como sugieren los medios de comunicaci\u00f3n &#8211; controlados por los mismos fondos que son los due\u00f1os de las auditoras- crear registros y aplicar c\u00f3digos de conducta es suficiente. Pero no estamos ante un problema de transparencia, sino de soberan\u00eda. Cuando las normas se escriben fuera del espacio p\u00fablico, el problema no es qui\u00e9n las firma, sino qui\u00e9n las dicta.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/www.bloj.net\/tow\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/image-3.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"279\" src=\"https:\/\/www.bloj.net\/tow\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/image-3.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-264\" style=\"width:431px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/www.bloj.es\/tow\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/image-3.png 1000w, https:\/\/www.bloj.es\/tow\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/image-3-300x84.png 300w, https:\/\/www.bloj.es\/tow\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/image-3-768x214.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/a><\/figure><\/div>\n\n\n<p>Vivimos en un Estado de derecho cuyo marco legal empieza a ser redactado por el mercado. Las Big Four no est\u00e1n al margen del poder: son parte estructural de su funcionamiento. No porque lo hayan robado, sino porque nadie se lo ha impedido. Y cada vez que eso ocurre, la democracia no muere de un golpe. Solo se diluye, despacio, en un documento Word de 98 p\u00e1ginas, enviado por SharePoint cifrado, a nombre del asistente del subsecretario de estado correspondiente.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En Espa\u00f1a, muchas leyes ya no se escriben en el Congreso. Ni siquiera en los ministerios. Se redactan en despachos privados con suelo t\u00e9cnico, caf\u00e9 de m\u00e1quina superautom\u00e1tica y tarificaci\u00f3n por hora. 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